Feng Shui Musical

¿Has pensado las implicancias del paisaje sonoro que te rodea? ¿Sabes el impacto real que tiene el sonido en nuestra calidad de vida? Aquí haremos una reflexión sobre la importancia de brindarte la mejor salud auditiva.

La palabra Feng Shui se traduce como “viento y agua”. Fue así conocida por sus ancestros orientales, quienes practicaban en su vida diaria la observación de la naturaleza y sus ciclos.

El Feng Shui es un arte milenario, goza de una vida de más de 4000 años, se basa en las corrientes filosóficas del Confucianismo y en el Taoísmo. Fue creado y desarrollado por la cultura China, y entiende que como seres somos afectados por las energías del universo en todo momento, en aspectos como en la salud, emociones, pensamientos.

Se puede decir que la base de la doctrina se refiere a la canalización de la energía de la naturaleza, la energía primordial del universo o también llamada Chi. El objetivo es lograr concentrar el Chi en nosotros a través de un orden de factores que permitan el flujo adecuado de la energía, ya que el Chi se vuelve inútil cuando es dispersado o mal dirigido. 

Lo que suena te resuena

El Feng Shui es un arte milenario, pero… ¿Existe un Feng Shui del sonido?

 

El canal auditivo es una canal que no podemos cerrar voluntariamente, por esto es importante ser conscientes de buscar en la medida de lo posible, ambientes y espacios no agresivos para la audición.

Como disciplina, el feng shui acústico busca mejorar el medio ambiente o paisaje sonoro de nuestro entorno a través de cuidar aquellos sonidos, música o ruido repetitivos o parasitarios, que pueda desarmonizar nuestra energía. Es decir, promover aquellos componentes sonoros que ayuden a la armonía de nuestro ambiente y todo aquello que lo rodea.

¿Qué conseguimos a través de esta práctica?

  • Ayudarnos a tener una vida más plena, tranquila y en armonía.
  • Favorecer nuestro estilo de vida y carrera profesional.
  • Aumentar la prosperidad y abundancia.
  • Mejorar nuestros niveles de autoestima, salud y equilibrio

4 Tips para empezar con esta práctica:

  • Haz una lista de los espacios que habitualmente pasas más tiempo al día y clasifica y separa los sonidos de los ruidos.
  • Hazte la siguiente pregunta: ¿cuáles están en mi control que puedo cambiar o mejorar? ¿Cuáles no están en mi control pero puedo neutralizar?
  • Ejercita el silencio: date al menos 5 minutos al día de silencio absoluto, descubrirás que puedes escuchar sonidos más sutiles como el pulso o el latido del corazón.
  • Agrega en tus espacios sonidos de la naturaleza si no estás rodeado por ella: por ejemplo, el agua para fluir y relajar, pájaros para activar la energía de acción, viento leve para activar la respiración profunda.

De nuevo, no se trata de control sino de conciencia. De nada nos sirve volvernos unos neuróticos del sonido, lo que nos sirve es ser consciente de qué aspectos del sonido nos influyen de manera positiva e intentar neutralizar aquello que nos incomoda.

Para terminar, ¿Eres consciente del paisaje sonoro que te rodea? Los escucho..